El gobierno federal de Estados Unidos ha entrado en un cierre parcial debido a que los legisladores no lograron ponerse de acuerdo sobre las medidas de financiación. Si bien esta situación resulta familiar, los viajeros tienen razón al preguntar qué significa para sus planes. El impacto inmediato es incierto, pero la historia sugiere posibles perturbaciones en aeropuertos y cruces fronterizos.

Operaciones de la TSA y posibles retrasos

La Administración de Seguridad del Transporte (TSA), un componente clave de la seguridad aeroportuaria, está operando con el 95% de su personal clasificado como “esencial”. Esto significa que los puntos de control permanecerán abiertos, pero una vez más se les pide a los agentes que trabajen sin un salario garantizado. Los cierres anteriores, en particular el prolongado de finales de 2018 a principios de 2019, revelaron que los períodos prolongados de trabajo no remunerado pueden provocar un aumento de las llamadas por enfermedad y escasez de personal, lo que resulta en tiempos de espera más largos. Por ejemplo, los aeropuertos de Houston experimentaron importantes respaldos de seguridad durante ese período, aunque en general la mayoría de los puntos de control funcionaron.

La cuestión central no es el cierre de las instalaciones, sino más bien la sostenibilidad de una dotación de personal constante bajo presión. Cuanto más dure el cierre, mayor será el riesgo de retrasos.

Impactos del control de aduanas y fronteras

Los funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos, que también forman parte del Departamento de Seguridad Nacional, se ven afectados de manera similar. Los tiempos de espera en el control de pasaportes podrían aumentar, ya que estos trabajadores también trabajan sin remuneración. Los viajeros que ingresan a EE. UU. deben prepararse para colas más largas, particularmente en los centros internacionales.

Control del tráfico aéreo y estabilidad de vuelo

A diferencia de cierres anteriores, el control del tráfico aéreo no se ve afectado actualmente. El Congreso ya ha financiado el Departamento de Transporte y la Administración Federal de Aviación (FAA). Esto significa que se seguirá pagando a los controladores de tráfico aéreo y otro personal crítico de la aviación, evitando las ausencias laborales masivas observadas durante el último cierre importante, que provocó cancelaciones generalizadas de vuelos.

Los parques nacionales y los lugares emblemáticos permanecen abiertos

Los parques nacionales y los lugares emblemáticos financiados con fondos federales (como los museos Smithsonian) permanecerán abiertos, ya que el Departamento del Interior ha obtenido financiación. Esta es una diferencia notable con respecto a algunos cierres anteriores en los que estas atracciones cerraron debido a la escasez de personal.

Qué deben hacer los viajeros ahora

  • Monitorear informes de aeropuertos: Busque actualizaciones sobre las operaciones de TSA y CBP en su aeropuerto de salida.
  • Llegue temprano: Permita tiempo adicional, especialmente si viaja internacionalmente.
  • Siga las redes sociales: Las cuentas de los aeropuertos suelen proporcionar alertas en tiempo real.
  • TSA PreCheck/Global Entry: Si está inscrito, utilice programas de detección acelerados, incluido el nuevo TSA PreCheck Touchless ID, cuando esté disponible.
  • Mobile Passport Control: Para llegadas internacionales, considere usar la aplicación gratuita Mobile Passport Control para evitar las líneas de pasaportes estándar.

Implicaciones a largo plazo

La TSA enfrenta una creciente crisis de personal. Un informe reciente al Congreso reveló que el último cierre provocó un aumento del 25% en las salidas de empleados, lo que obstaculizó la capacidad de la agencia para prepararse para eventos importantes como la Copa Mundial de la FIFA celebrada en Estados Unidos este verano. El administrador interino de la TSA advirtió que otro cierre exacerbaría este problema, lo que podría provocar copias de seguridad más graves.

La sostenibilidad de los servicios esenciales en condiciones de trabajo prolongado y no remunerado sigue siendo la preocupación central. Cuanto más dure el estancamiento, más probabilidades habrá de que se produzcan perturbaciones.

El cierre actual tiene un alcance menor que los anteriores, pero los viajeros deben mantenerse informados y preparados para posibles retrasos, especialmente si el estancamiento se prolonga.