China Southern Airlines ha finalizado la venta de sus diez aviones Boeing 787-8, junto con dos motores de repuesto, a Bohai Leasing a través de su filial Avolon. El acuerdo, valorado en aproximadamente 532 millones de dólares, marca el final de un prolongado proceso de subasta que la aerolínea inició para racionalizar su flota. La medida destaca una tendencia más amplia en la industria de la aviación donde las aerolíneas están ajustando su capacidad de fuselaje ancho en respuesta a la fluctuación de la demanda y las prioridades operativas.

Reestructuración de flota y optimización de capacidad

China Southern, una de las aerolíneas más grandes de Asia, lleva algún tiempo intentando vender su flota de 787-8. La aerolínea prefiere aviones más grandes y de fuselaje ancho para maximizar la capacidad en rutas clave. Sin embargo, estos 787-8 específicos son modelos más antiguos (entregados en 2013-2014) y carecen del peso máximo de despegue actualizado de las versiones más nuevas, lo que los hace menos eficientes para ciertas operaciones de larga distancia. Esta decisión refleja una práctica común de la industria de las aerolíneas que actualizan sus aviones a aviones más nuevos y más capaces mientras se deshacen de activos más antiguos.

El proceso de venta y la dinámica del mercado

Inicialmente, la aerolínea detuvo la venta a principios de 2025 debido a incertidumbres comerciales, pero la reanudó con un enfoque estricto de “todo o nada”, exigiendo que se comprara toda la flota junto con motores de repuesto. Esta estrategia resultó exitosa, con Bohai Leasing interviniendo como comprador. La voluntad de vender sólo como un paquete completo demuestra la determinación de China Southern de evitar quedarse con activos no deseados.

Destino: ¿Thai Airways?

Los observadores de la industria sospechan fuertemente que estos aviones terminarán en manos de Thai Airways. La aerolínea ha anunciado públicamente sus planes de adquirir diez 787-8 mediante un acuerdo de arrendamiento y se esperan entregas pronto. El momento y las cantidades se alinean perfectamente con esta venta, lo que sugiere una conexión directa. La agresiva expansión de la flota de Thai Airways, particularmente dadas las reducciones de flota relacionadas con la pandemia, hace que esta adquisición sea muy lógica.

Implicaciones para el mercado de la aviación

Este acuerdo subraya una dinámica peculiar: mientras los fabricantes de aviones enfrentan retrasos en las entregas, los aviones de segunda mano a veces languidecen sin venderse. La exitosa subasta de China Southern demuestra que un enfoque estratégico y centrado puede superar las dudas del mercado. La transacción también apunta al papel cada vez mayor de las empresas de leasing a la hora de facilitar las transiciones de aviones entre aerolíneas.

En conclusión, la venta por parte de China Southern de su flota 787-8 a Bohai Leasing, con fuertes indicios de que estos aviones se dirigen a Thai Airways, ilustra los esfuerzos continuos de la industria para optimizar las flotas y responder a las demandas cambiantes del mercado. El acuerdo destaca la interacción entre la estrategia de la aerolínea, la dinámica de arrendamiento y la necesidad persistente de una capacidad eficiente de fuselaje ancho.