Comer ciertos alimentos antes o durante un vuelo puede ser una receta para el desastre, y el chile se destaca como uno de los peores infractores. La cuestión no es sólo una cuestión de gusto; se trata de los efectos fisiológicos de los viajes aéreos combinados con alimentos que producen gases.
La ciencia detrás del gas en vuelo
El cuerpo humano produce gases de forma natural, una media de unas diez veces al día. Sin embargo, los cambios en la presión de la cabina durante el vuelo exacerban este proceso. Una presión de aire más baja hace que los gases en el cuerpo se expandan, lo que provoca un aumento de la hinchazón y las flatulencias. Los alimentos con alto contenido de azufre, como los frijoles (especialmente el chile), empeoran el problema, ya que el azufre es un componente principal del olor resultante.
El impacto es especialmente notable en las cabinas de los aviones con asientos de cuero, que no absorben los olores tan eficazmente como la tapicería de tela. Las aerolíneas incluso han explotado este fenómeno: una compañía sirvió chile estratégicamente durante las negociaciones laborales para mantener a los asistentes de vuelo en el interior, lejos de los piquetes.
Más allá del chile: otros alimentos que se deben evitar
Chile no es el único culpable. Otros alimentos que se sabe que causan exceso de gases incluyen:
- alimentos fritos
- repollo
- brócoli
- coles de Bruselas
Si debe comerlos antes de volar, considere remedios de venta libre como Gas-X o Beano.
Casos extremos y consideraciones de seguridad
El problema va más allá del malestar. Los pasajeros han intentado llevar a bordo alimentos muy olorosos, como latas abiertas de atún (que pueden pasar por alto la seguridad si están selladas) o incluso comidas completas a base de costillas, papas fritas y maíz.
En casos extremos, los fuertes olores han obligado a realizar aterrizajes de emergencia. Una vez, las flatulencias de las cabras en un vuelo de Singapore Airlines provocaron una escala no programada. El riesgo es real.
El resultado final
Evitar los alimentos que producen gases antes y durante el viaje en avión es esencial para un vuelo cómodo. El chile, en particular, debe omitirse por completo. Dar prioridad a la salud digestiva puede marcar la diferencia entre un viaje agradable y una experiencia maloliente.
