La Administración Federal de Aviación (FAA) cerró temporalmente el Aeropuerto Internacional de El Paso durante aproximadamente diez horas el lunes por la noche, generando confusión entre funcionarios y viajeros. La restricción repentina, que abarca un radio de 10 millas náuticas y se extiende hasta 18.000 pies, se implementó con una advertencia mínima bajo la apariencia de “Espacio Aéreo de Defensa Nacional” citando 49 USC 40103(b)(3) y 14 CFR 99.7. Los infractores se enfrentaban a posibles multas e incluso prisión. La FAA levantó la restricción después de unas horas y luego afirmó que estaba relacionada con las pruebas militares de tecnología antidrones en el cercano Fort Bliss.

Por qué esto es importante

El cierre en sí es muy inusual debido a su duración inicial de 10 días con solo unas horas de aviso. Estas restricciones a largo plazo son raras, incluso en zonas sensibles. La invocación de protocolos de seguridad nacional por parte de la FAA plantea dudas sobre posibles amenazas u operaciones en la región. El área de El Paso, en la frontera con México, es un centro conocido de actividad transfronteriza, incluido el posible tráfico de drogas y la inmigración ilegal.

¿Qué pudo haber desencadenado el cierre?

Son posibles varios escenarios:

  • Pruebas militares: La FAA confirmó más tarde que esta era la razón principal. Fort Bliss realiza frecuentes ejercicios de entrenamiento y los nuevos sistemas antidrones podrían requerir control del espacio aéreo para evitar interferencias.
  • Seguridad fronteriza: La proximidad a la frontera con México sugiere una posible conexión con mayores preocupaciones de seguridad. La actividad de drones no identificados o posibles amenazas de los cárteles podrían haber provocado la restricción.
  • Operaciones clasificadas: La falta de transparencia insinúa una operación encubierta, que posiblemente implique recopilación de inteligencia o actividad policial. La restricción simultánea sobre las Montañas del Este de Potrillo respalda aún más esta teoría.

Impacto en los viajeros

El cierre dejó a los viajeros buscando alternativas. Las Cruces y Midland ofrecen opciones limitadas, mientras que cruzar la frontera hacia Juárez, México, o conducir hasta Albuquerque se convirtieron en las soluciones más viables. El cambio repentino creó importantes perturbaciones, especialmente para quienes ya estaban en camino.

Contexto histórico

La gravedad de la situación recuerda las consecuencias del 11 de septiembre, cuando el espacio aéreo estadounidense estuvo completamente cerrado durante varios días. Sin embargo, incluso entonces, los cierres fueron más cortos que el período de 10 días inicialmente anunciado en El Paso.

Conclusión

El cierre repentino del aeropuerto de El Paso por parte de la FAA, aunque de corta duración, subraya la creciente complejidad de la seguridad del espacio aéreo y el potencial de restricciones rápidas en respuesta a amenazas percibidas. El incidente plantea dudas sobre la transparencia, la coordinación y el equilibrio entre la defensa nacional y la conveniencia pública. La aclaración posterior de la agencia sobre las pruebas contra drones sugiere una necesidad operativa enfocada, aunque opaca.