El aeropuerto de Heathrow ha eliminado oficialmente su antigua restricción de 100 ml de líquido para el equipaje de mano, lo que marca un cambio significativo en los estándares de seguridad del aeropuerto. Este cambio, posible gracias a una inversión de mil millones de libras esterlinas en escáneres de seguridad avanzados, convierte a Heathrow en el primer aeropuerto importante del mundo en implementar plenamente la eliminación de esta norma en todas las terminales (T2, T3, T4, T5).
Qué cambió y por qué es importante
Durante años, los viajeros han tenido que almacenar líquidos en pequeñas bolsas de plástico transparente para pasar el control de seguridad. Esta práctica ya está obsoleta en Heathrow. Los pasajeros ahora pueden llevar hasta dos litros de líquidos en su equipaje de mano sin necesidad de sacarlo. Además, ya no es necesario sacar los ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos de las bolsas.
Esta actualización no se trata solo de conveniencia; es un cambio fundamental en la forma en que opera la seguridad aeroportuaria. Los nuevos escáneres CT son mucho más eficientes para identificar amenazas y al mismo tiempo permiten un flujo de pasajeros más rápido. La medida también es positiva para el medio ambiente, ya que elimina la necesidad de aproximadamente 16 millones de bolsas de plástico al año.
Contexto global: Estados Unidos se queda atrás
El Reino Unido comenzó a aliviar las restricciones a los líquidos en 2024, pero la implementación fue desigual. El despliegue completo de Heathrow proporciona claridad a los viajeros. Por el contrario, Estados Unidos sigue firmemente bajo la regla 3-1-1 (3,4 onzas o 100 ml de líquido en una bolsa de un cuarto de galón).
La TSA estima que el despliegue completo del escáner CT no se producirá hasta 2040. Este retraso se debe a la escala del sistema aeroportuario de EE. UU.: más de 2000 líneas de control en 430 aeropuertos. Sin embargo, los cambios políticos podrían acelerar este cronograma.
Incertidumbre política en EE.UU.
Declaraciones recientes de funcionarios estadounidenses sugieren la posibilidad de cambios de política. Bajo la administración de Biden, los funcionarios proyectan que las reglas actuales permanecerán vigentes hasta que se complete el despliegue del escáner CT. Pero bajo la administración Trump, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha indicado que esta política podría revisarse antes, cuestionando la necesidad de las restricciones existentes.
“Tal vez el próximo gran anuncio sea el tamaño que deben tener sus líquidos”, dijo Noem, señalando una posible revisión de las políticas de la TSA.
El enfoque estadounidense sigue siendo incierto, pero el éxito en Heathrow presiona a otros aeropuertos importantes para que adopten cambios similares.
En conclusión, la decisión de Heathrow de eliminar por completo la regla de los 100 ml de líquidos representa un importante paso adelante en la seguridad del aeropuerto y la comodidad de los pasajeros. Si bien Estados Unidos sigue rezagado, la presión política y los avances tecnológicos podrían acelerar los cambios en los próximos años.
