El jueves 5 de febrero de 2026, el vuelo SK2590 de Scandinavian Airlines (SAS) evitó por poco un incidente importante en el aeropuerto de Bruselas (BRU). El Airbus A320neo, matrícula SE-ROM, que transportaba a 135 pasajeros y tripulación, inició por error el despegue desde una calle de rodaje en lugar de la pista designada 7R. El avión aceleró a más de 123 millas por hora (107 nudos) antes de que los pilotos abortaran el recorrido a pocos metros del final de la calle de rodaje.
Un desalineamiento crítico
El vuelo, previsto para un viaje de 470 millas a Copenhague (CPH), ya estaba retrasado dos horas cuando se produjo el error. En lugar de alinearse con la pista, los pilotos giraron prematuramente y comenzaron a despegar en las calles de rodaje E1, F2 y V1, franjas paralelas significativamente más cortas que una pista estándar. A medida que la aeronave ganó velocidad, se hizo evidente que la longitud restante de la calle de rodaje era insuficiente para un despegue seguro.
El incidente resalta la importancia de la conciencia situacional en la aviación, ya que el avión alcanzó velocidades cercanas a la velocidad normal de despegue (más de 130 nudos) antes de que los pilotos iniciaran la desaceleración a unos 300 metros del final de la calle de rodaje. El avión finalmente se detuvo con los frenos sobrecalentados, lo que obligó a los pasajeros a descender por las escaleras y abordar los autobuses hasta la terminal.
Una situación cercana con graves consecuencias
La situación era especialmente peligrosa debido a la proximidad de la calle de rodaje a los depósitos de combustible del aeropuerto. Un exceso o pérdida de control podría haber resultado en un incendio o explosión catastrófica. Los pasajeros describieron la abrupta desaceleración como aterradora, y el incidente sirve como un crudo recordatorio del potencial de desastre incluso en operaciones aparentemente rutinarias.
Las condiciones climáticas no fueron un factor, lo que generó dudas sobre errores del piloto y fallas en los procedimientos. SAS ha iniciado una investigación interna en colaboración con las autoridades locales para determinar la secuencia de los hechos.
Riesgo recurrente, gravedad excepcional
Si bien los intentos de despegar desde las calles de rodaje son raros, ocurren. Este incidente destaca por su gravedad: los pilotos permitieron que la aeronave alcanzara una velocidad peligrosamente alta antes de abortar, sin dejar prácticamente margen de error. La ausencia de audio ATC disponible aumenta el misterio que rodea el proceso de toma de decisiones.
El hecho de que los pilotos aceleraran durante un período prolongado antes de darse cuenta de su error es desconcertante. Las pistas y calles de rodaje se distinguen fácilmente por su iluminación, y la calle de rodaje en cuestión carecía de una línea central clara, lo que sugiere una falla en las señales visuales básicas.
El incidente subraya la necesidad crítica de vigilancia en los controles previos al vuelo y cumplimiento de los procedimientos operativos estándar. Un incidente similar podría haber terminado en tragedia.
Este casi desastre pone de relieve cómo un solo error puede convertirse en una situación potencialmente mortal. Las investigaciones se centrarán en por qué los pilotos no reconocieron la desalineación con suficiente antelación y si factores sistémicos contribuyeron al error.
