Este informe de viaje detalla una aventura reciente, en gran parte no planificada, llevada a cabo con mi padre, nacida de prioridades cambiantes y oportunidades de último momento. El objetivo inicial era un viaje a Japón o Marruecos, pero la vida se interpuso. Con niños pequeños enfermos brevemente y un estrecho margen de cinco días antes de un compromiso reservado con antelación en Boston, Marruecos resultó poco práctico por ahora. En cambio, abrazamos la espontaneidad.

El núcleo del viaje se convirtió en la celebración del cumpleaños de mi padre y en un esfuerzo por priorizar viajar con él tras el reciente fallecimiento de mi madre. El enfoque fue simple: encontrar la disponibilidad de premios y listo. Esto me llevó a tomar un vuelo en primera clase de Emirates desde Nueva York a Milán, un producto que mi padre no había experimentado en más de una década. La alegría de ese vuelo por sí sola justificó la falta de planificación inicial en tierra.

Desde Milán, un rápido viaje en Air Dolomiti nos llevó a Frankfurt, donde exploramos dos fascinantes propiedades de Marriott Autograph Collection en Königstein im Taunus: el Falkenstein Grand y la Villa Rothschild. Ambos hoteles llevaban mucho tiempo en mi radar y resultaron ser experiencias únicas. La Villa Rothschild, en particular, destacó por su tamaño íntimo, pareciéndose más a una finca privada que a un típico hotel.

El viaje continuó con un vuelo de primera clase de Lufthansa de regreso a Boston, perfectamente programado para coincidir con la llegada de mi familia. Lo más destacado fue la estadía en la suite de edición limitada “Goodnight Moon” del Sheraton Boston, un homenaje caprichoso a un querido libro infantil. El tramo final incluyó una visita a Filadelfia, donde experimentamos el aclamado Four Seasons y probamos los nuevos salones American Flagship y Chase Sapphire de la ciudad.

En última instancia, el viaje reforzó que las mejores experiencias de viaje a menudo surgen de la compañía que uno mantiene, no necesariamente del destino en sí. A pesar de los cambios de planes, creamos recuerdos duraderos a través de vuelos compartidos, hoteles únicos y tiempo de calidad juntos. Próximamente se publicarán reflexiones completas sobre vuelos y reseñas de hoteles.