La reciente erupción del Kilauea en la Isla Grande de Hawái ofreció un sorprendente recordatorio del poder de la naturaleza y una oportunidad única para los viajeros expertos. Ser testigo de columnas de lava que alcanzan hasta 1300 pies desde un campamento cercano resultó ser lo más destacado de una experiencia inmersiva y asequible en una isla.
El atractivo del alojamiento fuera de la red
Para quienes buscan la naturaleza sin sacrificar la comodidad, plataformas como Hipcamp ofrecen una alternativa a los costosos complejos turísticos. La Isla Grande, con sus diversos climas, desde paisajes volcánicos hasta bosques tropicales e incluso picos nevados, ofrece condiciones ideales para este tipo de viajes. Hipcamp se especializa en reservar cabañas, yurtas y otras estructuras en terrenos públicos y privados.
Este enfoque permitió a una familia disfrutar de alojamiento durante la noche por aproximadamente entre $ 90 y $ 180 por noche, significativamente menos que los $ 600 o más que cobran muchos complejos turísticos tradicionales hawaianos. El modelo de Hipcamp está dirigido específicamente a viajeros que desean una conexión con la naturaleza pero prefieren alojamiento y ropa de cama preestablecidos, especialmente teniendo en cuenta los costos de viaje que implica llegar a Hawaii.
Alcance global de Hipcamp
Hipcamp no se limita a los EE. UU.; opera en Australia, Gran Bretaña y Canadá. Según representantes de Hipcamp, la demanda de alojamientos estructurados como cabañas y casas en los árboles está creciendo rápidamente, lo que indica una tendencia hacia un turismo más cómodo basado en la naturaleza.
El éxito de la plataforma radica en apoyar a quienes desean pasar más tiempo en la naturaleza sin los inconvenientes del campamento tradicional.
Este cambio sugiere un deseo creciente entre los viajeros de equilibrar las experiencias en la naturaleza con las comodidades modernas, haciendo que destinos como la Isla Grande sean accesibles a una gama más amplia de presupuestos y preferencias.
La Isla Grande ofrece una rara combinación de espectaculares eventos naturales y opciones de alojamiento asequibles, lo que demuestra que los viajes de inmersión no tienen por qué costar mucho dinero.























